Novedades

Home » Novedades » Junio: Mes de la Fertilidad

“Doctor, nadie me lo dijo”

La fertilidad es una capacidad que debe cuidarse, más allá del momento en que se desee buscar un embarazo.

En la actualidad, la mujer elige posponer su maternidad priorizando su realización personal y profesional, sin tener en cuenta el riesgo que representa el paso del tiempo para su vida fértil. 

En la adolescencia, cuando hablamos de educación sexual, sólo nos enseñan a prevenir un embarazo no deseado o enfermedades de transmisión sexual, pero nadie nos cuenta que nuestro ovario “tiene un reloj biológico” representado por la pérdida progresiva, sostenida e inevitable de la reserva ovárica. Esta es la principal causa de los problemas reproductivos que observamos después de los 35 años (infertilidad, abortos espontáneos, disminución de la tasa de embarazo con tratamientos de reproducción asistida).

¿Qué es la reserva ovárica?

La mujer nace con un número determinado de óvulos que agotará en el transcurso de su vida. Este capital de óvulos (cantidad y calidad) se denomina reserva ovárica. 

Actualmente, existen dos formas de estudiar la reserva ovárica: el dosaje plasmático de hormona antimulleriana: HAM (análisis de sangre) y el recuento de folículos en el ovario mediante ecografía endovaginal. Estas dos pruebas mejoran la agudeza diagnóstica de los clásicos análisis de FSH y estradiol. Su conocimiento es clave para definir el momento y el tipo de tratamiento. 

Los problemas de falla de reserva ovárica son la principal causa de consulta en nuestra institución y muchas de estas parejas necesitaran de una donación de óvulos. 

Las técnicas de reproducción asistida han logrado aumentar la tasa de fecundidad por pareja infértil; sin embargo, no han podido revertir la disminución de la fertilidad relacionada con la edad de la mujer.

¿Cuándo realizar la primera consulta?

Los problemas reproductivos son más frecuentes de lo que muchas parejas pueden imaginar y, por ello, cuando se instala la sospecha, la consulta a un especialista debe plantearse en:

  • Parejas que llevan más de un año de búsqueda de embarazo o seis meses (en aquellas mayores de 35 años). 
  • Historial clínico de endometriosis, cirugías por quistes de ovario, infecciones pelvianas, abortos, alteración menstrual.
  • Familiares directos con falla ovárica prematura (menopausia precoz).
  • En el hombre, antecedentes de cirugía testicular en la infancia (criptorquidia), infecciones genitales-testiculares.

Es frecuente ver en la consulta a parejas que han invertido años (muchas en etapas límites de su vida reproductiva), esperando un embarazo espontaneo o con tratamientos poco efectivos, desconociendo cómo la edad afecta la tasa de embarazo (edad promedio de primera consulta en nuestro centro 36-37 años).

El rol del especialista

Los chequeos ginecológicos anuales representan una oportunidad ideal para asesorar sobre planificación familiar. Y dentro de este asesoramiento, se debería informar sobre el reloj biológico del ovario, y sobre  la posibilidad de vitrificar óvulos, como una forma de planificación familiar.

El médico especialista en fertilidad llevará adelante una serie de exámenes, tanto en la mujer como en el hombre, tendientes a diagnosticar la causa de la infertilidad. Además, aconsejará el tratamiento adecuado en cada caso, manejando los tiempos con criterio.

“Anticiparse, ganar tiempo, es la clave de los logros en reproducción asistida”.

* Escrito por Dr. Pérez Alza, José y Dra. Heredia, Julieta, profesionales integrantes del Departamento de Reproducción y Fertilidad de Clínica y Maternidad del Sol.

Comments are closed.

Pacientes Obstetricia



Trabajá con Nosotros


Pacientes del Interior